¡Hola, Marruecos y Marruecas!
Es un placer anunciar la llegada de nuestra revista «Arrastraos 2026», una publicación que este año nace con una mirada muy especial hacia nuestro pasado, nuestras raíces y todas aquellas personas que, generación tras generación, han construido la historia de nuestra comparsa.
Si en 2024 hablamos de «Sentir los colores» y en 2025 quisimos «Sentir la música», este año damos un paso más para detenernos, mirar atrás y «Sentir la historia».
Esta edición pretende ser un pequeño homenaje a nuestra memoria colectiva. A los Marruecos y Marruecas que estuvieron antes que nosotros, a quienes hicieron grande nuestra comparsa y a todos aquellos recuerdos que siguen vivos en nuestras familias, en nuestra Sede Oficial, en nuestro museo y en los objetos que conservamos.
Porque la historia no solo está en los libros. También está en una fotografía, en un traje, en un arcabuz, en una bandera o en un viejo documento. Está en aquello que nuestros padres y abuelos llevaron, vivieron y nos transmitieron.
Y precisamente por eso, la portada de esta edición tiene un significado muy especial. Está inspirada en la falda del antiguo traje de las cantineras del Bando Marroquí, una figura que forma parte de nuestra historia y de la evolución de nuestra comparsa.
Las cantineras tienen además una historia especialmente interesante. Esta figura festera tiene su origen en los estamentos militares, al igual que otros cargos y elementos de nuestras fiestas. Según se ha transmitido, las cantineras eran las encargadas de proporcionar bebida y alimento a los soldados durante las campañas militares. En el Bando Marroquí, este traje fue durante años una de las formas en las que las niñas e hijas de socios podían participar en los desfiles, en una época en la que las mujeres todavía no eran festeras de pleno derecho. De hecho, existe una fotografía que se considera, aunque no con total certeza, de 1899, en la que ya aparecen cantineras junto a hombres vestidos de Marruecos. Esta tradición se mantuvo durante décadas, hasta que en 1988 la mujer comenzó a participar en nuestra comparsa como festera de pleno derecho. Bando Marroqui Villena
Hoy, aquel traje es también memoria. Una pieza que podemos contemplar en nuestro museo y que nos recuerda que las fiestas, los trajes y las formas de vivirlas han cambiado con el paso del tiempo, pero que el sentimiento de pertenencia a los Marruecos permanece.
Las portadillas de esta edición están protagonizadas por fotografías antiguas, convirtiendo cada apartado de la revista en una pequeña ventana abierta a nuestro pasado. Fotografías de nuestra sede, de nuestros socios, de nuestras fiestas y de diferentes momentos que forman parte de la memoria de la Comparsa.
Además, hemos querido recuperar historias, documentos y recuerdos que nos ayuden a conocer mejor de dónde venimos y a comprender cómo hemos llegado hasta aquí.
Este año, además, la presentación de nuestra revista no ha podido celebrarse como viene siendo tradicional en la Junta del 15 de agosto. La noche anterior, el 14 de agosto, un incendio se declaró en la parte superior de nuestra Sede Oficial. Las llamas afectaron principalmente a las habitaciones que durante las fiestas cede el Bando Marroquí a la banda de música oficial, así como a la cocina del salón situado en esa planta. Por fortuna, no hubo que lamentar daños personales, aunque sí importantes daños materiales. Bando Marroqui Villena
La Junta del día 15 tuvo que trasladarse al Espacio Joven, en unas circunstancias que nadie hubiera imaginado apenas unas horas antes. Ha sido, sin duda, una forma inesperada de comenzar unas fiestas que paradójicamente este año dedicamos a nuestra historia.
Porque también estos momentos pasarán a formar parte de ella.
Y si algo nos ha demostrado lo ocurrido es que una casa no son solamente sus paredes. Nuestra sede es el lugar donde nos encontramos, donde compartimos, donde se construyen amistades y donde generaciones de Marruecos han vivido momentos que forman parte de nuestra historia. Por eso, verla afectada nos duele, pero también nos ha permitido comprobar la fuerza de una familia de más de 850 personas y la enorme solidaridad de toda Villena. Desde los primeros momentos, socios, comparsas, festeros, bandas de música, instituciones y amigos se han puesto a nuestra disposición para ayudarnos en todo lo necesario. Bando Marroqui Villena
Queremos agradecer profundamente a todas las personas que han colaborado en esta revista, aportando sus artículos, fotografías, recuerdos y conocimientos. Cada aportación, por pequeña que parezca, ayuda a conservar un patrimonio que pertenece a todos.
Porque esta revista no pretende ser únicamente un recorrido por lo que fuimos. Pretende recordarnos que nosotros también formamos parte de la historia que algún día otros recordarán.
Con todo esto, damos vida a una revista que este año no solo queremos que se lea, sino que también invite a recordar, descubrir y sentir.
Porque la historia es memoria.
La memoria es identidad.
Y porque la historia de los Marruecos aún se está escribiendo.
Asociación Comparsa Bando Marroquí

